Silvia se
dirige a la celda para contare a Luke lo ocurrido.
Está super
animada por su actuación, a pesar de lo malo de la situación nunca es mal
momento ara superarse.
Luke está bastante
hundido, Silvia le acerca el bocadillo y le dice que no debería sentirse mal
ahora, tienen a la policía de su lado y …
- He pensado
que deberíamos pedir apoyo al Sr McCarthy. ¿Te parece bien que le llame? – dice
Silvia.
Luke la mira
sorprendido, no entiende demasiado bien cómo Silvia quiere sacarle de ahí a
través del Sr McCarthy que es directivo de la compañía que justamente ha hecho
que le encierren…
- Silvia –
dice con voz triste - no creo que se ponga de nuestro lado y en contra de la
empresa, pero si tu crees que puedes conseguirlo, inténtalo, confío en ti.
Silvia sonríe
y levanta una ceja:
- No te
preocupes, conseguiré que nos ayude, anímate, no me gusta verte así, lo
arreglaremos!
Silvia y Luke
se comen su bocadillo en silencio, satisfechos porque por un lado han
conseguido casi una declaración del vigilante y una localización de llamada
justo a tiempo, y por el otro, se sienten un poco más tranquilos porque la
policía parece que les cree y quiere ayudarles.
Silvia
empieza a pensar en una estrategia para su visita al sr McCarthy, debería
llamar ahora mismo para pedir cita, pero hasta mañana lunes no podrá ser, Luke
tendrá que pasar una noche en el calabozo, y ella tendrá que pasar la noche
sola en la cama de Luke echándole de menos justo cuando deberían estar
disfrutando de los placeres de su amor recién estrenado…
Silvia enfoca
sus pensamientos de vuelta al tema Luke antes de perderse en un sueño erótico,
eso no sería lo más apropiado dada la situación en la que se encuentran. Necesita
una estrategia, quizás sus estudios de empresariales la ayuden a presentar el
tema de la mejor manera ante un directivo americano, pero ¿cómo hacerlo?….
Realmente lo único que les ayudará de verdad, es ser honestos, reconocer sus
errores y demostrar que son personas íntegras que merecen una oportunidad de
demostrar que Luke no debe volver a Nueva Zelanda por una chiquillada para
salvar el honor de su novia.
Han terminado
de comer, Luke y Silvia se miran a través de las rejas de la celda. Pueden
darse las manos, pero besarse es muy difícil y seguramente no es la mejor
opción teniendo en cuenta el lugar dónde se encuentran y los “momentos hot” que
ya demasiada gente ha visionado…
- Luke, voy a
hablar con los agentes a ver si ya tienen un plan entre manos. Vuelvo dentro de
un ratito.
- Gracias cariño,
eres lo mejor que me ha pasado – dice Luke sonriendo, parece un poco más
animado – pero tengo un problemilla bajo los pantalones que no se como
solventar: Tengo tantas ganas de …. Estar aquí encerrado y no poderte tocar
todavía me pone más cachondo…
- Jajajajaja
– Silvia suelta una carcajada – pues querido mío échale imaginación porque no
voy a hacerte ningún show en la cárcel por muy cachondo que estés, me voy!!! –
se da la vuelta tirándole un beso con la mano con un gesto muy sensual.
Luke se tumba
en esa pequeña cama mirando al techo respirando hondo y riendo por primera vez
en as últimas 6 horas….
Silvia se
dirige a la mesa del teniente Smith en busca de nuevos datos e información
acerca del plan.
- El plan
esta en marcha, estamos acabando de atar los últimos cabos sueltos y te
explicaremos lo que tienes que hacer. Un poquito de paciencia.
- Ok, pero
han podido analizar y localizar la llamada? Han podido investigar los
antecedentes penales de ese personaje?
- Estamos en
ello, pero la llamada sí la hemos podido localizar y cruzar los datos con
nuestro sistema. La llamada provenía del edificio donde el vigilante reside con
su hermano.
- Genial!!!!
Pero….No quiero que Luke tenga que pasar la noche en el calabozo, por favor!!!!
- Silvia, no
creo que Luke se pueda librar de pasar una noche aquí, lo que ha hecho es muy
grave, y aunque pillemos al chantajista, eso no le excusa de las acusaciones de
allanamiento y intento de robo….
- Lo entiendo
agente, pero, no hay ninguna manera de que pueda venir a casa a dormir?
- Me temo que
no Silvia, lo siento.
Silvia se
sienta en una de las sillas frente a la mesa del teniente Smith con las manos
tapando sus ojos. No está llorando, pero está cansada y frustrada, necesita a
su amor entre sus brazos…
El agente Smith
la mira con ojos comprensivos y dice:
- Si quieres,
puedes quedarte tu aquí a pasar la noche, te doy autorización si todo sale bien
durante la operación “queso manchego”. Es lo máximo que puedo hacer por
vosotros.
- Jajajaja,
¿Queso manchego? – pregunta Silvia sorprendida.
- Si, queremos
atraer a la rata al queso español, dice el teniente riendo.
- Qué
bueno!!!! Pues yo le voy a dar queso a la rata y luego la voy a meter entre rejas, a ver si le gusta su
nueva ratonera.
- Vamos a
empezar con el plan: Ahora vete a casa, arréglate, y dirígete Clinton boulevard
con Jinete Street. Camina despacio, calculando el tiempo para llegar dos
minutos antes de las 21:00 h. Lleva un bolso grande bien colorido y escribe tu
nombre dentro con un rotulador permanente y con tu firma en la parte del forro
interior. Para en un par de cajeros automáticos como si estuvieras sacando
dinero. Un agente de civil te seguirá por si el sospechoso está tras tus pasos,
tiene que parecer creíble, debes estar por lo menos un minuto y medio en cada
cajero y guardar un sobre de papel en tu bolso como si hubieras sacado dinero
mirando a tu alrededor como si estuvieras nerviosa. Cuando llegues a la esquina
de la cita agarra bien tu bolso, como si estuviera lleno de dinero y tuvieras
miedo de perderlo. Quédate quieta apoyada en la pared de la esquina Jinete
Street mirando hacia la oficina de correos. Estaremos ahí preparados desde las
20h así que no nos busques, nosotros te veremos pero tu a nosotros no – le
explica el agente.
- Ok,
entendido.
- El resto
del plan no te lo puedo decir por seguridad. Estate tranquila y pídele las
cintas antes de darle el bolso. Cuando te las entregue estira tu brazo para
entregarle el bolso y nosotros haremos el resto.
- De acuerdo.
Muchas gracias.
- Ten, debes
llevar este micrófono lo más cerca de tu pecho posible. Lo habrás visto en las
películas, puedes enchancharlo en tu sujetador por ejemplo, que no se vea.
Vamos a probar.
Silvia coge
el micrófono y abre su camiseta para enchanchárselo en el sujetador.
El agente
la mira fijamente, se nota que la encuentra muy atractiva, pero ella es muy
joven, casi podría ser su hija, así que sacude sus pensamientos inadecuados de
su cabeza y pregunta a Silvia.
- Te molesta, lo notas bien sujeto?
- Lo noto bien, pero no sé … quizás lo podría
revisar usted?
- Ok, acércate.
- El teniente pone sus manos con cuidado encima del
micrófono y lo menea un poco para ver si está bien fijo. Con el movimiento roza
la piel de Silvia, sus pechos se ponen firmes con la sensación, y bajo los pantalones
del teniente algo se pone firme también…
- Joder – piensa Silvia – soy una cachonda total,
qué está pasando conmigo? – se pregunta.
- El agente retira sus manos y baja la mirada
recorriendo el escote de Silvia durante unas décimas de segundo. Parece bien
sujeto. Ahora vamos a probar el sonido.
- De acuerdo.
- Habla – dice mientras se aleja un poco y se coloca
un “pinganillo“ en el oído.
- Hola, soy Silvia, estoy en comisaría preparando la
operación “Queso manchego” me recibe?.
- Perfecto, dice el agente, yo estaré al mando y
oiré todo lo que digas. Ahora vete.
- Gracias por todo agente, no se que sería de
nosotros si usted no hubiera estado hoy aquí.
- Gracias Silvia, pero seguro que mis compañeros os
habrían ayudado de la misma manera, se ve que sois buenos chicos.
- Ayyyyy gracias, espero que todo salga bien – dice
Silvia suspirando.
- No te preocupes, saldrá bien – dice el agente - Ahora vete.
- OK, adiós – dice Silvia, y sin querer se da cuenta
de que “la porra” del agente se marca muy bien dentro de ese pantalón de
uniforme tan ajustado…. ¡ Cómo me ponen los uniformes! Primero el de elfo
y ahora el de policía…. – piensa Silvia mientras empieza a caminar - el agente
Smith no está nada mal… creo que voy a tener algún sueño bien húmedo con él
cuando todo esto se resuelva…





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